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Diez Más

Péguele a Alfaro

Que es demasiado defensivo, que hace cinco fechas que no gana, que no lo pone a Lobos. De golpe, al DT del Lobo, le llueven críticas. ¿Y si ampliamos el foco?


Foto: Infobae

Un hombre canoso, de jean y camisa a cuadros, le dice a un amigo: “¿Viste qué diferente es con un técnico? Todo bien con Pedro, pero este tipo sabe plantear los partidos; le sobra inteligencia. Si fuese por mí, que se quede a vivir”. Dos semanas después, el mismo señor, ahora con bermudas y chomba azul, despotrica a los gritos: “Dejame de joder, no jugamos a nada. Alfaro es un cagón, que se vaya y venga uno que no tenga miedo”. Entre una y otra vedad absoluta pasaron tres partidos.

Es cierto, la campaña de Gimnasia en el torneo no es para nada buena (14 puntos en 12 fechas) y está lejos de encontrar un rendimiento óptimo. ¿Y? ¿Eso significa que el trabajo del entrenador no ha sido bueno? Vale la pena aumentar la mirada. Ni hace una semana era el único responsable de que llegara a una semifinal, ni ahora es el único culpable de la mala racha.

Gustavo Alfaro continuó el excelente trabajo que realizó Pedro Troglio. En el semestre anterior, el actual DT mantuvo la cosecha de puntos del director técnico saliente y -gracias a eso- Gimnasia jugará una copa internacional luego de tres años.

¿Y en la segunda mitad del año? ¿Fue todo negativo? No. La Copa Argentina 2015/16 la disputaron 75 equipos y el Lobo terminó entre los cuatro mejores. Eliminó a Racing y San Lorenzo, en dos encuentros que siempre quedarán en la memoria. Lo que pasa es que esta competencia no otorga puntos, es a todo o nada. Y aunque su gran campaña en el certamen federal no tuvo recompensa, siempre es mejor llegar a instancias finales. Codearse con los grandes, sumar experiencia en etapas decisivas.

En el campeonato actual, claro está, el balance es negativo. Basta con observar los números: las derrotas superan a los triunfos, los goles en contra le ganan la batalla a los tantos a favor. Ojo, nada grave. Gimnasia flota en esa mitad de tabla inmensa, en donde se encuentran la mayoría de los clubes.

Por último, lo futbolístico. Lo tildan de defensivo, le piden a Lucas Lobos. Lo cierto es que con poco (distintas circunstancias le quitaron a Fabián Rinaudo y Maximiliano Meza, quizás los mejores valores), Alfaro se las ingenió para construir una estructura competitiva. Fue él quien le dio confianza a Alexis Martín Arias, hoy indiscutido. También fue él quien consolidó a Manuel Guanini, Luciano Perdomo y Nicolás Ibáñez. ¿Acertó en todo? No. Christian Ramos fue una apuesta de Alfaro y el peruano nunca brindó seguridad. Lucas Lobos merece más minutos. Franco Niell debe jugar; siempre.

Ni héroe ni villano. Pero como acá en Argentina no existen los grises, péguele a Alfaro. Aproveche, lo tiene contra las cuerdas y con la guardia baja.