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No es magia, es ciencia

Paul Dorochenko - uno de los primeros preparadores físicos del circuito ATP en la década del 80- estuvo en el Hipódromo de La Plata dando una charla acerca de la importancia de las correcciones técnicas aplicables al tenis, fútbol y rugby.


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¿Es posible resetearnos, reprogramar el cerebro y a partir de ahí corregir errores? Si, es posible. Más que nunca, el poder está en nuestra mente y resulta algo tan asombroso como novedoso. Las neurociencias nos permiten hablar de una forma de trabajo muy efectiva que tiene a grandes deportistas como sus exponentes principales. Y si hay alguien especializado a la hora de hablar de ciencia aplicada al deporte es el osteópata y fisioterapeuta, Paul Dorochenko. Preparador físico de ex tenistas como Sergi Bruguera, Carlos Moyá y Roger Federer -con quien trabajó desde los 17 a los 20 años-.

Dorochenko es el padre de la criatura, el creador de un método extraordinario de trabajo llamado Allyane cuyo objetivo es corregir errores técnicos y recuperar lesiones en tiempo récord. ¿Cómo? “Se le pide al cerebro que trabaje desde el principio, mandando sobre el cuerpo. Para nuestro cerebro, no hay diferencia entre imaginar y hacer”, afirma Dorochenko. Por lo tanto propone que se grabe al jugador realizando el movimiento en cámara lenta para luego analizarlo y detectar cuál es el error. Una vez encontrado, se saca al jugador de la cancha y se trabaja el gesto técnico sin raqueta (si hablamos de un tenista) hasta conseguir una sensación física agradable. Después, acostado en una camilla y con unos cascos puestos, el jugador pasa a escuchar sonidos de baja frecuencia que consiguen una reprogramación neuromotriz. El cerebro imagina, desgraba lo que se ejecuta mal y luego interioriza lo que está bien, identificándolo con esa sensación agradable.

Este método lo han utilizado futbolistas como Laurent Courtois, que tras haberse operado de una condritis rotuliana presentaba una deficiencia motora: “No se atrevía a saltar sobre la pierna dañada”. Uno de los casos emblemáticos es el del tenista israelí Dudi Sela, “Dudi, sacaba con el codo muy bajo, pegado al tronco, y el método tradicional de ensayo-error no le funcionó. Probamos con el método Allyane y tras un trabajo de automatización de un mes, consiguió corregir el gesto, ganar 15 km/h de velocidad de saque y subir en poco tiempo del puesto 180 de la ATP al Top-100”, contó Dorochenko.

Todo este material y mucho más, porque la obra de Dorochenko es enorme, fue parte de la exposición que tuvo lugar en el Hipódromo de La Plata en donde también participaron el Lic. en psicología Pablo Pécora -integrante del equipo de trabajo de Fabio Fognini-, quien habló acerca de la toma de decisiones y el manejo de las presiones y Daria Kopcic, referente en temas de biomecánica de los movimientos.

“Fue un privilegio haberlo recibido en el club y haber tenido la posibilidad de escuchar la charla en donde hizo una interrelación entre el rugby, el fútbol y el tenis, posibilitando una visión más completa de la importancia de las correcciones técnicas y los principios generales que valen para todos los deportes. Cerró la jornada atendiendo todas las consultas, que fueron muchas, con la mejor onda y una excelente predisposición”, afirmó a Diez Más Hugo Suarez, director de tenis del Hipódromo de La Plata.

El futuro llegó. Las neurociencias están al alcance de todos aquellos que quieran echar mano. Estamos en presencia de la posibilidad de realizar cambios en nuestra matriz para poder corregir errores que mecánicamente y con los métodos tradicionales, nos vemos imposibilitados de corregir. Los ejemplos sobran y están a la vista. No es magia, es ciencia.