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Diez Más

Un ranking hecho en Argentina

El departamento de Tenis Universitario –dirigido por Marcelo Albamonte- lanzó junto a la Asociación Argentina de Tenis (AAT) el concurso Enrique Morea que premia la mejor tesis en Ciencia Aplicada al Tenis. Su último ganador fue Alex Aronson, quien pensó un ranking más preciso que los actuales.


Por María Cabo

Cuando desde la ATP anunciaron el surgimiento de un nuevo ranking, -la carrera de campeones- se puso en duda la vigencia del tradicional. Sin embargo hoy coexisten en un clima de total armonía. Mientras tanto, en la Argentina, más precisamente en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Cs. Exactas y Naturales, un joven universitario -llamado Alex Aronson- terminó sus estudios con una tesis que pone sobre la mesa un ranking más preciso que los actuales. Su trabajo ha sido tan bueno que fue reconocido con el premio Enrique Morea de Ciencia Aplicada al Tenis, entregado por la AAT. Cabe preguntarse, entonces, si existe la posibilidad de que en algún momento, este ranking pueda destronar o -en su defecto- convivir, con los actuales.

Para averiguarlo Diez Más consultó a Aronson, quien afirmó con total sinceridad: “La ventaja del ranking ATP es que es entendido por todos. Es un ranking social, la gente sabe que si un jugador accede a una fase del torneo, suma una cantidad de puntos y, por eso, cambia su posición. En cambio, el ranking Aronson es más difícil de entender en la sociedad. Sin embargo, estoy convencido que para los jugadores puede ser mucho más útil este ranking que el publicado por la ATP”.

La historia comenzó mientras Aronson veía la final de Roland Garros 2013. Allí jugaban Rafael Nadal (4) y David Ferrer (5). A pesar de que Rafa ganó el torneo, Ferrer pasó a ser 4 y Nadal 5. “Ahí terminé de confirmar que el ranking ATP no refleja la realidad de los tenistas. El hecho de mirar 52 semanas atrás, podría generar que un jugador este posicionado muy bien en la semana 54 y bajar muchísimos puestos en la 51 como consecuencia de un simple mal torneo”.

Para su tesis, tomó cuarenta mil (40.000) partidos del período 2000 a 2017. Basó su idea en el PageRank o sistema de algoritmos que utiliza Google para medir “la relevancia de las páginas webs”. Manejó distintas variables que colocan al jugador en contexto. “Tomo múltiples factores para determinar la posición de un tenista en el ranking: la instancia que alcanza el jugador (esto lo hace la ATP), la superficie, la posición de los jugadores en el ranking al momento de jugar y principalmente me remonto a 4 años de resultados hacia atrás, y no solamente 52 semanas. Por otro lado, tampoco me parece justo que un jugador ganando un torneo en el cual hay grandes jugadores sume la misma cantidad de puntos que un torneo en el que hay jugadores de mitad de ranking. En todo el período de análisis, mi ranking acertó la predicción el 70 % de los casos, mientras que el ranking ATP lo hizo en el 65%”.

Sin duda, estamos ante un planteo interesante, pero a la vez complejo de llevar a cabo. Quizá sea un puntapié para futuros cambios que luego den como resultado mejoras en los sistemas de medición. Por lo pronto, acá del otro lado del mundo, bien al sur, un joven de 28 años tuvo la posibilidad de desarrollar una idea, que podrá o no llevarse a cabo, pero que sin duda plantea la importancia de que la Ciencia Aplicada al Tenis puede dar respuestas a problemas que jamás habían sido planteados.


Tutores de la investigación: Doctora Flavia Bonomo y Licenciado Ernesto Mislej.