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Diez Más

El libro del año

Conocé el “Pizarrón de Gallardo”, la flamante obra del periodista y director técnico Christian Leblebidjian. Una publicación diferente, que desmenuza la forma de jugar de un River que ya se ganó la inmortalidad. Testimonios del autor.


Imagen: Sergio Sandoval

Rosario Central redondeó un gran 2015 (tercero en el campeonato y subcampeón de la Copa Argentina). Boca metió doblete  (torneo y copa a nivel nacional). Huracán fue la revelación (final de la Sudamericana y permanencia). Sin embargo, el equipo del año fue River. El Millonario ratificó lo que había hecho en 2014 y se adueñó de la Libertadores luego de 19 años. A semejante logro, además, le añadió la Recopa y la Suruga Bank.

Y el mejor de la temporada tuvo un premio extra: también se llevó el libro de año. Dentro de decenas de publicaciones de fútbol que vieron la luz en este 2015 que ya se esfuma, el “Pizarrón de Gallardo” de Christian Leblebidjian aportó un plus. Con gráficos, estadísticas, imágenes a color, opiniones y el profundo análisis del autor, la obra explica cómo hizo River para ganar cuatro títulos internacionales en unos meses.

“Un viaje al trabajo de Marcelo Gallardo desde sus ideas y sus ejecuciones en el campo de juego; cómo armó un River ganador desde su propuesta y las características de los futbolistas”, dice la contraportada, en donde se aclara que “en el fútbol no hay verdades absolutas. Y este libro tampoco intentará darlas”.

Leblebidjian enumera los conceptos que busca inculcar Gallardo en sus jugadores, pero enseguida se procura explicarlos. Desmenuzarlos. Así, el autor nos muestra cómo funcionaron los ataques respaldados, el pressing, los “centros-gol”, las triangulaciones y los desdoblamientos, las 3P (las Pelotas Paradas Preparadas) y cómo mutó River del 4-3-1-2 (con Pisculichi como figura) a un 4-4-2 (más rocoso pero igual de efectivo).

¿Por qué la publicación se centra en Gallardo? Porque es un entrenador que se propuso mejorar a un conjunto campeón (River venía de ganar el torneo con Ramón Díaz) y porque lo consiguió. Y como si eso fuera poco, se convirtió en el único en la historia del club de Núñez en salir campeón de la Copa Libertadores como futbolista y como DT.

El libro también nos deja conocer la intimidad del Muñeco. “Leo libros de guerra, me gusta analizar, ver un poquito de todo en lo que tiene que ver con tácticas y estrategias, con formas de pensar. También tomar cosas de otros deportes”, confiesa el técnico. ¿Quieren más? Vayan al papel. Son 221 páginas a color que realmente valen la pena.

El periodista de diario La Nación, entre otras estadísticas interesantes, nos cuenta cómo fueron los 40 goles en esas cuatro copas (Sudamericana, Recopa, Lbertadores y Suruga Bank): 14 de pelota parada, 12 de jugada colectiva, 8 de contraataque, 4 de penal, 1 desde afuera del área y 1 en contra. Y cómo fueron los 14 tantos que recibió en esos 27 partidos. Los goleadores, los asistidores, todo…

Los hinchas de Estudiantes encontrarán dos capítulos que despertarán un interés especial: la serie de cuartos de final de la Sudamericana 2014 (derrota 5-3 en el global) y una entrevista exclusiva a Israel Damonte (jugador dirigido por Gallardo en Nacional).

La palabra del autor. Christian Leblebidjian, quien cubrió los últimos dos Mundiales y ha colaborado con cuerpos técnicos de Primera División, conversó con Diez Más y exteriorizó sensaciones de su flamante obra.

– ¿Cuándo te diste cuenta que este River merecía un libro?

– La idea terminó de tomar forma antes de las finales con Tigres, por la Copa Libertadores. Gallardo llevaba menos de un año de gestión al frente de River, pero ya había transitado por momentos únicos. Independientemente de los logros, el Muñeco estaba dejando una forma, un estilo de protagonismo que incluso fue variando desde lo táctico, estratégico y estético también. Porque no fue el mismo River el que ganó la Copa Sudamericana 2014 o el que deslumbró en las primeras fechas del torneo local 2014; tampoco el que luego conquistaría la Copa Libertadores 2015 o la Recopa 2015 ante San Lorenzo. Pero hubo algo que, incluso en la adversidad, el River de Gallardo nunca perdió: las ganas de ganar. También el protagonismo. Porque siempre buscó plantear los partidos para triunfar, aunque las “formas”, las estrategias, no siempre fueron las mismas. Otra de las cosas que me movilizó fue que Ramón Díaz, el DT más ganador de la historia millonaria, se había ido campeón y pensando que el plantel se iba a desmantelar, se fue pensando que con el material que iba a contar iba a ser difícil confirmar. Y Gallardo le respondió encontrando una solución a cada problema que se le presentaba. El primero de ellos, contar con Rodrigo Mora, Leonardo Ponzio y Carlos Sánchez como los primeros refuerzos de un River que no iba a poder reforzarse a gusto y piacere, ya que la economía no era la mejor. El River de Gallardo siempre tuvo personalidad, aunque los dibujos y las formas de jugar fueran mutando en función de las necesidades futbolísticas.

– ¿Qué fue lo que más disfrutaste del proyecto?

– Lo que más disfruté del libro fue mientras lo iba haciendo, tratar de darle un hilo conductor al ciclo de Gallardo. Ir armando bloques tácticos y desde el juego, tratar de presentar algo distinto de los libros convencionales de fútbol. Y dejar en claro que un capítulo por sí solo no diría casi nada (como el rendimiento de un solo jugador en un equipo de 11), pero la sumatoria de todos los puntos de vista, la sumatoria de todo el equipo, iba a brindar una aproximación a su pensamiento. Ideas que fui interpretando mientras veía jugar a River y que luego, charlando con él, terminé de confirmar, para graficar su pensamiento desde la forma de plantear los partidos y ejercer el liderazgo, hasta las maneras de elegir los refuerzos.